La convocatoria anticipada de elecciones generales para el 29 de noviembre abre una nueva etapa política en un momento relevante para el sector de la energía. Buena parte de las decisiones de la próxima legislatura afectarán a inversiones con una vida útil de décadas. Renovables, almacenamiento, redes, nuclear, industria y nuevas demandas necesitan visibilidad, estabilidad regulatoria y una planificación técnica y de largo plazo