El sistema eléctrico europeo está entrando en una nueva etapa y ya se puede observar en el comportamiento del mercado. No es una cuestión de previsiones ni de planes a largo plazo. La volatilidad en los precios de la energía, impulsada por factores geopolíticos y la incertidumbre en el suministro se ha intensificado en los últimos meses. Esa volatilidad se está trasladando al mercado eléctrico. Más allá de los combustibles, el cambio más relevante está ocurriendo dentro del propio sistema eléctrico