Los menores recurren cada vez más a Internet para buscar orientación académica, validación emocional o incluso respuestas sobre su propia identidad, dejando en segundo plano sus propias capacidades para aprender, reflexionar y construir conocimiento. Desde Qustodio advierten de la importancia de reforzar el pensamiento crítico y el acompañamiento familiar ante el auge de las redes sociales y la IA como referentes de aprendizaje