La demanda eléctrica registrada el día 8 de julio en España fue la segunda más alta desde finales de enero de 2021, coincidiendo con una ola de calor. El episodio, lejos de ser una anécdota local, refleja una dinámica que se repite en toda Europa y que sitúa la demanda eléctrica y su previsión en el centro de la gestión del sistema eléctrico