"Las plantas se han cargado de polen durante el invierno y, con la llegada del buen tiempo, se liberará en altas concentraciones", explica la Dra. Estefanía Quílez. "La alternancia entre lluvia y sol genera un efecto ‘on-off’ que puede provocar picos más intensos de polinización", señala la especialista de Policlínica Gipuzkoa. "La humedad favorece la proliferación de ácaros y hongos, por lo que muchos pacientes notan más síntomas también en el interior de sus casas", apunta la alergóloga