Cada vez más personas toman suplementos por recomendación de redes sociales, influencers, podcasts o vídeos virales. Magnesio para dormir, ashwagandha para el estrés, berberina para adelgazar, melatonina para descansar, colágeno, probióticos, NAD+, hierro, vitamina D, omega 3, etc. El mercado de la suplementación vive un auge inédito e imparable, pero también una peligrosa simplificación: la idea de que, por venderse sin receta o parecer "natural", cualquier suplemento es inocuo y sirve para cualquiera