En la primera semana de mayo, los precios promedio semanales de los principales mercados eléctricos europeos aumentaron respecto a la semana anterior y, en la mayoría de los casos, superaron los 100 €/MWh. La caída de la producción eólica en gran parte de Europa, el aumento de la demanda y la subida de los precios del CO2 favorecieron esta tendencia. España y Francia registraron récords de producción fotovoltaica para un día de mayo, mientras los futuros de gas TTF y de Brent descendieron