La creciente volatilidad de los mercados eléctricos europeos está reforzando el papel de las baterías como herramienta para capturar valor, optimizar ingresos y facilitar la integración de energías renovables. En un contexto de precios bajos en las horas solares y picos más elevados en otras franjas del día, el almacenamiento permite trasladar energía desde las horas de menor precio hacia las de mayor valor