El aumento sostenido de hogares unipersonales en Barcelona redefine patrones de convivencia y consolida un estilo de vida más autónomo en los barrios centrales de la ciudad. "Antes no era habitual, pero ahora entran comensales solos a todas horas; la mesa individual forma parte del día a día", afirma Diana Londoño, directora de Operaciones de Paellería, quien confirma que la demanda de platos individuales crece al ritmo de una ciudad cada vez más habituada a comer sin compañía