El 81,5% de los encuestados considera que invertir en salud y bienestar impacta directamente en la productividad, aunque solo el 42,1% dispone de métricas claras para medir el bienestar de los equipos. Además, la escasez de talento especializado se sitúa entre los principales retos para el 63,2% de los encuestados, el mismo porcentaje que reconoce un incremento de los costes de contratación y retención