En la última semana de julio, los precios subieron en los principales mercados eléctricos europeos, salvo en el nórdico, y superaron los 100 €/MWh en la mayoría. La caída de la producción eólica y el aumento de la demanda favorecieron esta tendencia. Los mercados registraron récords de producción fotovoltaica para un día de agosto. La reducción de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán favoreció el descenso de los futuros de Brent y gas TTF, mientras los de CO₂ también bajaron