Con el arranque del curso, llega la movilidad estudiantil y los cambios de casa. Estas nuevas residencias pueden contener habitantes inesperados, como cucarachas, hormigas, chinches y otras plagas indeseadas. En las primeras semanas de estancia, es importante revisar el estado del inmueble y detectar las señales antes de que se conviertan en un problema mayor. Rentokil identifica los principales indicios que pueden alertar de la presencia de cucarachas, chinches, hormigas o roedores en estas viviendas