La creciente penetración de energías renovables está transformando la estructura temporal de los mercados eléctricos, incrementando la variabilidad horaria y alterando los patrones tradicionales de operación del sistema. En este contexto, las centrales de bombeo adquieren un rol estratégico al permitir desplazar energía desde períodos de bajo precio hacia horas de mayor valor económico, aportando flexibilidad, estabilidad operativa y una gestión eficiente de las diferencias temporales del mercado diario