En la cuarta semana de junio, la ola de calor marcó la evolución de los mercados eléctricos europeos al impulsar la demanda y favorecer el aumento de los precios promedio semanales, que superaron los 115 €/MWh en la mayoría. La caída de la producción eólica en Alemania e Italia contribuyó a esta tendencia. Alemania y España registraron récords de producción solar fotovoltaica, mientras los futuros de gas TTF y Brent marcaron sus niveles más bajos desde abril y febrero, respectivamente