La electrificación de la industria, el transporte y la climatización será uno de los principales motores de transformación del sistema eléctrico. Su desarrollo dependerá de la red eléctrica, que con frecuencia recibe menos atención que la generación. La red de distribución, la red de transporte y las interconexiones forman tres niveles inseparables de una misma transformación, y sin inversiones coordinadas en los tres no será posible integrar todo el potencial renovable