La compañía, fundada por Miguel Romero, ha pasado de un pabellón de mil metros cuadrados en el polígono Cantabria a unas instalaciones de 14.000 metros, 80 trabajadores, ventas en 130 países y una facturación cercana a los 12 millones de euros. En un contexto de envejecimiento del parque móvil, la empresa destaca los beneficios de comprar piezas recuperadas: ahorro, disponibilidad, rapidez, calidad de componentes originales y sostenibilidad
- Lanciego (Álava)
- 28/05/2026