Madrid, 1 de junio. - Antonio Gan, propietario del bar de tapas La Croquetta en el madrileño barrio de Salamanca, aterrizó en el mundo de la hostelería tras más de una década de experiencia en el sector de la construcción. En plena crisis, se atrevió a reinventarse para, empezando de cero, crear su propia oportunidad de negocio.