En los nueve primeros meses de 2014, la evolución de la actividad de Indra se ha visto influida por: el inicio de la recuperación del negocio en el mercado español (+2% en el tercer trimestre estanco); la buena evolución de la región Asia, Oriente Medio y África (AMEA), que crece un 13% en moneda local; y la desfavorable evolución del entorno macroeconómico en Latinoamérica (sobre todo en Brasil), que ha implicado que continúe la ralentización en el ritmo de crecimiento en la zona.