Una de las actuaciones que más ayudarán a cuidar una lavadora será la de no cargarla excesivamente. Por inercia esto resulta bastante complicado, ya que el instinto natural nos pide llenar al máximo los tambores para aprovechar su capacidad. Lo cierto es que hay una diferencia entre ponerla en funcionamiento vacía o medio llena y hacerlo hasta los topes. Arriba del todo tiene que quedar espacio para que el programa de lavado y centrifugado sea eficiente