La escena es de sobra conocida y forma parte del imaginario de cualquier español. Bares con la barra atestada de menaje sin retirar, restos de comida y servilletas usadas por el suelo o unos baños dónde no hay papel higiénico y las moscas campan a sus anchas alrededor de la papelera. La jabonera está, pero vacía, haciendo presagiar que hace tiempo no se rellena. Las multas por defectos de higiene y plagas en establecimientos hosteleros pueden suponer más de 3.000 euros al propietario del negocio