En el primer semestre de 2023 los precios promedio de los mercados eléctricos europeos descendieron, situándose como los más bajos desde el segundo semestre de 2021. Las causas fundamentales de estas caídas son el descenso de los precios del gas y de la demanda eléctrica en algunos mercados, así como una producción renovable que aumentó en la mayoría de los mercados. La producción solar fotovoltaica del semestre fue récord en los mercados del sur de Europa y la eólica en España y Francia