El Palacio de Osuna de Aranjuez es una de las joyas que nos ha legado el estilo neoclásico del siglo XVIII y ha estado muy ligado al origen de Aranjuez, un municipio madrileño que los monarcas borbónicos de esa época erigieron como población planificada y modelo de modernidad, con un trazado encargado a los mejores arquitectos que pudieron conseguir.