En la tercera semana de enero, los precios de la mayoría de los principales mercados eléctricos europeos subieron, impulsados por la menor producción eólica, el aumento de la demanda debido a temperaturas más frías y el alza de los precios del gas y CO2. El 17 de enero, los futuros del CO2 alcanzaron el precio de cierre más alto desde finales de mayo. La producción solar fotovoltaica aumentó, marcando récords históricos para un día de enero en España, Portugal y Francia