Se trata de un protocolo de actuación orientativo dividido en tres fases, que incluye la propuesta de políticas preestablecidas, especialmente enfocadas en la comunicación y la autorregulación emocional. Debido al impacto emocional de la pandemia, es más importante que nunca que las empresas cuenten con herramientas que ayuden a prevenir y manejar el estrés, uno de los principales factores de riesgo para la salud y bienestar