Según Worldline, más del 70% de las transacciones online se frustran en el momento del pago. Una situación que se refleja en las tiendas presenciales, donde las largas colas en las cajas pueden llevar a los usuarios a abandonar su compra hasta en un 80% de los casos. Los usuarios demandan experiencias de compra rápidas y sin fricciones y su nivel de paciencia es cada vez menor