El concepto de la fachada ventilada moderna, con toda su complejidad técnica, tiene sus raíces en el "cavity wall" de la construcción inglesa del siglo XIX. Este muro hueco, compuesto por dos capas con un espacio intermedio, se presentó como una alternativa al muro sólido tradicional. La cámara de aire inicial servía para impedir que la humedad penetrara en el interior, facilitando la expulsión del agua