El carácter y comprensión del mundo determinará cómo se comunican, cómo se lideran y como se toman la mayoría de las decisiones. Por lo tanto, se debe aceptar humildemente que lo que se es no es inviolable ni está grabado en piedra, que el esfuerzo por hacer es un acto necesario de crecimiento, y que el progreso personal no es sólo un acto, sino un viaje