Pese a los malos registros de los últimos meses, el sector de servicios TIC se mantiene como uno de los menos afectados por la crisis de la COVID-19 en cuanto a creación de empleo. Aunque es cierto que el ritmo de contratación se ha moderado (se repite el +0,8% de la anterior entrega en una escala de +/‐100), las empresas se mantienen en el lado positivo de la balanza y, por el momento, no destruyen puestos de trabajo