Este combustible, sostenible y producido a partir de residuos en la refinería de Petronor, ha sido usado para realizar un primer vuelo Madrid-Bilbao de Iberia, con un Airbus A320neo, y ha supuesto un gran paso hacia la descarbonización del sector, suponiendo una reducción de emisiones de 1,4 toneladas de CO2 a la atmósfera