Esta crisis económico-sanitaria ha llevado a más del 90% de las empresas a nivel mundial a interrumpir su producción, por tanto, las compañías se enfrentan a nuevos riesgos estratégicos y operativos a los que nunca antes se habían enfrentado. Una vez terminado el estado de alarma y con la vuelta a la nueva normalidad, las empresas deben tomar decisiones que permitan mantener su actividad. El COVID-19 ha llegado para cambiar las vidas y las empresas