La escalada se ha convertido en una práctica cada vez más extendida, tanto en roca natural como en rocódromos. Sin embargo, este crecimiento también ha supuesto un aumento de lesiones derivadas de la alta exigencia física que implica, especialmente para las manos, los dedos, las muñecas y los codos. Así lo explica el Dr. Samuel Pajares, traumatólogo especialista en miembro superior de Policlínica Gipuzkoa, que insiste en la importancia de la prevención y del entrenamiento adecuado
- Donostia/San Sebastián
- 12/05/2026