Los estudios genéticos favorecen la posibilidad de detectar el cáncer en etapas tempranas, especialmente en casos de cánceres hereditarios, que representan entre el 10% y el 15% de los tumores. En Euskadi la incidencia de cáncer y la tasa de mortalidad por esta enfermedad mantienen su tendencia a la baja, según los datos dados a conocer el Departamento de Salud del Gobierno Vasco