Desgaste dental y problemas de maloclusión, grandes peligros de morderse las uñas. Se estima que el 45% de los adolescentes practica la onicofagia, un hábito perjudicial para la salud bucodental. «Comerse las uñas genera problemas graves en los dedos, la boca e incluso el sistema digestivo», alertan desde este centro odontológico salamanqués