La iniciativa contempla la instalación de un desfibrilador semiautomático náutico en un maletín de protección en 40 barcos pesqueros y en las cofradías. La instalación de desfibriladores en los barcos ofrece una seguridad añadida a sus tripulaciones ya que en campañas como la del Bonito, se adentran en alta mar y, en caso de emergencia, los buques medicalizados de apoyo pueden tardar en llegar entre 15 y 30 minutos