Factores como la contaminación, el asfalto, el tráfico y la falta árboles potencian el aumento de las temperaturas en los núcleos urbanos creando las llamadas "islas de calor". Según Cigna, la detección precoz de los síntomas, el aumento de zonas verdes en las ciudades, adaptar el ritmo de trabajo o mantener una correcta alimentación y descanso ayudan al cuerpo y a la mente a combatir el calor intenso