Los días 1 y 2 de octubre se han producido diversos terremotos cerca del límite entre la Comunidad valenciana y Cataluña que han llegado a alcanzar 4,2 grados en la escala de Richter. Dichos seísmos se han producido a causa del “proyecto Castor”, una actividad de almacenamiento subterráneo de gas desarrollada por la compañía Escal UGS.