Según los doctores Jan Tesarik y Raquel Mendoza Tesarik, directores de la clínica MARGen de Granada, una solución parcial de este problema es la utilización de la hormona de crecimiento durante la estimulación ovárica para la FIV, para mejorar la capacidad de los óvulos de corregir las anomalías de tanto su propio ADN como del ADN aportado por el espermatozoide fecundante