Después del verano, tras el exceso de sol, salitre, el cloro de las piscinas y una alimentación desordenada, el cutis se resiente mucho más. La piel presenta deshidratación, tirantez, descamación, tono apagado, textura desigual y aspereza. Germaine Goya, da unos tips para reconocer y paliar los efectos de este síndrome con un plan recovery para recuperar el buen aspecto y salud de la piel