En el tercer reportaje de la serie ‘Vallecas de moda’, Madridiario analiza la transformación del comercio local y las nuevas formas de emprendimiento en Vallecas, este artículo pone el foco en el papel que desempeñan los centros comerciales de la vida de los vallecanos
Lejos de entenderse únicamente como lugares de consumo, espacios como Madrid Sur, La Gavia o Albufera Plaza se han convertido en puntos de encuentro vecinal, motores de empleo, nodos de ocio familiar y piezas relevantes en la configuración del espacio público y la percepción de seguridad urbana.
Durante décadas, los centros comerciales fueron concebidos principalmente como lugares de consumo: grandes superficies cerradas donde comprar, comer o pasar unas horas de ocio. Sin embargo, cada vez es más frecuente que estos espacios adquieran funciones mucho más complejas y se conviertan en un activo más del barrio. Hoy, algunos de los principales centros comerciales del distrito operan como auténticas infraestructuras sociales, generan empleo local, crean espacios de encuentro, articulan parte de la vida cotidiana y participan, de forma directa o indirecta, en la gestión del espacio público y la seguridad urbana.
La pregunta ya no es únicamente qué se compra en ellos, sino qué papel desempeñan dentro del barrio y cómo influyen en la manera en que Vallecas se relaciona, se mueve y construye comunidad. Y las respuestas se encuentran en la transformación actual que vive el centro comercial Madrid Sur, en el papel que juega La Gavia como gran equipamiento metropolitano del Ensanche o el centro comercial Albufera Plaza como nodo comercial integrado en la avenida del mismo nombre.
Madrid Sur: de centro comercial cerrado a plaza abierta del barrio Frente a la Asamblea de Madrid, en una de las ubicaciones más simbólicas de Puente de Vallecas, Madrid Sur lleva décadas formando parte de la rutina cotidiana del distrito. Para muchas familias vallecanas, el centro no es solo un lugar donde comprar, es un punto de referencia generacional.
Niños que jugaron allí hace veinte años vuelven ahora con sus propios hijos. Vecinos que hacen la compra semanal utilizan el espacio como extensión natural del barrio, paseando con sus carritos de la compra por los pasillos. Esa relación de proximidad explica por qué la remodelación del centro pretende incorporar nuevos accesos, terrazas exteriores con vistas al skyline de Madrid, así como la creación de la nueva Plaza Unión, concebida como un espacio de encuentro y esparcimiento.
"La visión detrás de la remodelación no era simplemente ampliar metros o traer nuevas marcas: era repensar qué debe ser un centro comercial de proximidad hoy. Eso implicaba abrirlo físicamente hacia el exterior y convertirlo en un lugar donde los vecinos quisieran estar, no solo pasar", explica Martin Kielmanowicz, presidente de la comunidad de propietarios del centro comercial a Madridiario.
De este modo, la terraza en altura de la segunda planta (aún en construcción y situada frente a la Asamblea de Madrid) se convertirá en el símbolo más visible de esta transformación. En barrios donde escasean plazas cubiertas, equipamientos climáticamente confortables o zonas de ocio familiar accesibles, estos espacios actúan como lugares de convivencia.
La nueva Plaza Unión, que se planea abrir a fines de este verano, busca generar también un entorno donde las familias puedan permanecer durante horas combinando ocio, restauración y compras cotidianas.
Vallecas es uno de los distritos con mayor presencia de población infantil de Madrid, y este centro comercial ha convertido esa realidad demográfica en uno de sus principales ejes estratégicos. "La zona infantil siempre ha sido uno de los activos más valorados del centro", señala Kielmanowicz, que lidera el grupo inversor sudamericano de Madrid Sur.
El comercio cotidiano frente al discurso de la digitalización En plena expansión del comercio electrónico, Madrid Sur reivindica el valor del comercio de proximidad. "Nadie hace spinning en el móvil, ni lanza una bola de bowling con una pantalla, ni le pide a una app que le despache un medicamento a las once de la noche", afirma el presidente del centro.
La importancia de estos espacios va más allá del entretenimiento. En muchos casos funcionan como lugares de socialización vecinal, especialmente para familias que no disponen de alternativas privadas de ocio.
Empleo y economía de barrio La ampliación del centro y la llegada de nuevas marcas supone la creación de decenas de puestos de trabajo directos en el distrito, según la dirección del complejo. La estrategia comercial se ha basado en atraer operadores ajustados al perfil económico y social de Vallecas.
Entre las incorporaciones más destacadas figura la apertura de la tienda número 4.000 de Pepco en Europa y la mayor tienda de Terranova en España. "Está muy bien que abran nuevos negocios porque también ayuda a que vengan más personas al centro comercial y puedan convertirse en futuros clientes", explica una de las comerciantes.
Seguridad, espacio público y percepción urbana La presencia continua de actividad, iluminación, vigilancia privada y tránsito peatonal genera entornos con mayor sensación de seguridad, especialmente en horarios nocturnos o zonas tradicionalmente degradadas.
El centro trabaja actualmente junto al Ayuntamiento de Madrid en un posible proyecto de mejora de la plaza colindante, con intervenciones orientadas tanto a la modernización estética como a la seguridad. "Estamos trabajando con el Ayuntamiento para acordar un plan que permita mejorar y modernizar la plaza tanto desde lo estético como desde el punto de vista de la seguridad", explica Kielmanowicz.
La cuestión resulta especialmente relevante en un distrito donde la calidad del espacio público continúa siendo una demanda recurrente de asociaciones vecinales y residentes.
La Gavia: el gran equipamiento del Ensanche de Vallecas Si Madrid Sur representa el centro comercial de proximidad arraigado en el tejido histórico de Vallecas, La Gavia encarna otro fenómeno urbano distinto, el gran equipamiento metropolitano asociado al crecimiento del Ensanche.
Con aproximadamente 110.000 metros cuadrados de superficie comercial, La Gavia es el mayor centro comercial de la ciudad de Madrid y uno de los grandes polos económicos del sur de la capital.
En un barrio relativamente nuevo y con escasez inicial de equipamientos culturales y de ocio, La Gavia se convirtió rápidamente en el principal espacio de socialización del Ensanche de Vallecas. Para miles de residentes, especialmente familias jóvenes, el centro opera como una suerte de plaza pública cubierta donde se concentran restauración, ocio infantil, cines y servicios.
Al igual que Madrid Sur, La Gavia desempeña una función social evidente. En ausencia de grandes plazas cubiertas o equipamientos de ocio suficientes en el Ensanche, el centro actúa como lugar de encuentro para adolescentes, familias y grupos de jóvenes.
"Solemos venir muy a menudo porque tiene una amplia variedad de restauración y venimos a cenar o a tomar algo con amigos", confiesa Ricardo, de 24 años. Los espacios de restauración y cine cumplen una función de convivencia que trasciende claramente el acto de compra.
La oferta comercial de La Gavia refleja su dimensión metropolitana y su capacidad para atraer visitantes de todo el sur de Madrid. El centro reúne algunas de las principales marcas internacionales de moda y restauración, con operadores como Ikea, Primark, Zara, H&M, Bershka, C&A, Stradivarius o Cortefiel, además de firmas de tecnología, deporte y belleza como Samsung, JD Sports o Sephora. A ello se suma una potente oferta de ocio y restauración con Cinesa, Five Guys, Ginos, Foster’s Hollywood, Taco Bell, KFC o Brasayleña, configurando un espacio pensado para pasar varias horas y no solo para realizar compras puntuales.
Asimismo, la integración de Ikea refuerza además el carácter estratégico del centro para todo el sur de Madrid. La presencia de la multinacional sueca no solo amplía la capacidad de atracción comercial, sino que convierte el complejo en un destino regional capaz de atraer visitantes de numerosos municipios del área metropolitana.
"Da servicio, obviamente para compras muy concretar y también para la restauración. Además, funciona como vía de escape para cierto sector de la población que lo usa para resguardarse en fechas de calor, de frío o de lluvia ante falta de otros servicios mejores en la zona", exponen desde la Asociación Vecinal de Ensanche de Vallecas.
Sin embargo, la escala metropolitana de La Gavia genera dinámicas distintas a las de Madrid Sur. Mientras este último mantiene un perfil claramente vecinal y de proximidad, La Gavia funciona como nodo regional con un flujo constante de visitantes externos.
Eso obliga a una gestión más compleja del espacio público en los accesos, la seguridad y la movilidad.
Empleo y movilidad Como gran infraestructura económica, La Gavia genera cientos de puestos de trabajo directos e indirectos vinculados a comercio, restauración, mantenimiento, logística y seguridad. El perfil laboral es diverso: empleo juvenil, trabajadores a tiempo parcial, perfiles especializados en restauración y servicios, así como puestos vinculados a gestión y operaciones.
El complejo dispone de alrededor de 5.000 plazas de aparcamiento gratuito, un elemento clave para su funcionamiento y para su capacidad de atracción metropolitana. Pero esa dependencia del vehículo privado genera tensiones recurrentes en accesos y movilidad, especialmente durante fines de semana y campañas comerciales.
Aunque el centro dispone de conexión mediante Metro y autobuses (principalmente a través de la estación de Las Suertes (Línea 1), buena parte de los desplazamientos continúa realizándose en coche, reproduciendo el modelo de gran centro periférico asociado al urbanismo comercial de comienzos de los años 2000.
Pero en estas grandes infraestructuras no todo es positivo. Según la Asociación Vecinal de Ensanche de Vallecas, la gran afluencia a este espacio provoca la falta de aparcamiento en la zona y un flujo grande de gente que se mueve en metro y autobús hacia la zona de La Gavia.
Asimismo, desde la asociación creen que "dificulta las opciones de negocio para pequeños empresarios en los comercios fuera del centro comercial y una competencia no muy equitativa".
Albufera Plaza: el centro comercial que convive con la calle Más discreto mediáticamente que Madrid Sur o La Gavia, Albufera Plaza desempeña un papel fundamental para entender el equilibrio comercial de Vallecas.
Situado en plena Avenida de la Albufera, una de las principales arterias comerciales abiertas del distrito, su relevancia no reside tanto en el tamaño como en su capacidad para integrarse en el tejido urbano existente.
Su ubicación en plena Avenida de la Albufera genera una relación de complementariedad con los negocios tradicionales del entorno. El flujo constante de peatones beneficia tanto al centro como a los comercios de calle, creando una continuidad comercial difícil de encontrar en otros modelos urbanos.
Muchos usuarios combinan ambas experiencias, es decir, realizan compras en grandes cadenas dentro del centro y continúan su recorrido por tiendas, bares o negocios históricos de la avenida.
El centro cuenta con operadores muy vinculados al consumo diario del barrio como Mercadona, MediaMarkt, Décimas, Burger King, Foster’s Hollywood o Pizzería Carlos, además de servicios de telefonía, peluquería, óptica y pequeños establecimientos especializados.
Sol y Mario acuden al centro comercial de la Albufera Plaza cuando tienen que hacer una compra grande, dicen que desde que pusieron el Mercadona en estas instalaciones la compra para ellos es mucho más fácil hacerla aquí. De igual modo, "tienen muchas cosas para lo jóvenes", confiesan, asegurando que el gimnasio es uno de los principales polos de actividad de estas infraestructuras.
También incorpora negocios asociados al ocio cotidiano y la vida práctica del distrito, como gimnasio, restauración y comercios orientados a familias jóvenes y población trabajadora. Esa mezcla convierte a Albufera Plaza en un nodo comercial híbrido: suficientemente grande para concentrar servicios variados, pero todavía conectado con el comercio tradicional de calle.
Albufera Plaza se inserta directamente en uno de los corredores urbanos más transitados de Vallecas, conectado con Metro, autobuses y un intenso flujo peatonal diario.
"Desde hace más de 30 años, estos espacios hacen una competencia al pequeño comercio. El tejido del comercio de barrio se ha destruido porque tiene muchas cosas que no se venden en estos centros como las droguerías de barrio. Y un sinfín de cosas más", señalan desde la Asociación Vecinal Fontarrón de Vallecas, próxima al centro comercial de la Albufera Plaza.
Para esta entidad vecinal, estos espacios tienen otro inconveniente y es que las personas mayores "se desenvuelven peor en estos espacios".
Tanto Madrid Sur, La Gavia como Albufera Plaza forman parte del ecosistema de Vallecas, convirtiéndose en centros neurálgicos de actividad económica y ampliando la oferta comercial en los diferentes espacios del barrio. Además, como en el caso de Madrid Sur son espacios que quieren seguir mejorándose y abriéndose al barrio con actividades que atraen a diferente tipo de público, así como la oferta comercial de siempre.
