Los tratamientos de reproducción asistida crecen un 5% cada año: la maternidad postergada y el estilo de vida, detrás del auge, según apunta Dra. Victoria Rey Caballero, especialista en Ginecología y Obstetricia y en Reproducción Asistida y miembro de Top Doctors Group

Según datos provisionales del INE, en 2025 hubo 321.164 nacimientos en España, un 1% más que en 2024. De estos nacimientos, se estima que el 10% de los bebés nacieron gracias a técnicas de reproducción según los datos del último registro de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF). Para que esto pudiera darse a cabo, el registro recoge que hubo 168.372 ciclos de Fecundaciones In Vitro (FIV) y 30.464 Inseminaciones Artificiales (IA).

Existe una tendencia al alza de citas a consulta de las clínica de fertilidad. Los datos de Top Doctors Group®, grupo tecnológico líder en la transformación digital del sector sanitario, reflejan una marcada estacionalidad en las consultas de fertilidad siendo los meses de septiembre, octubre y noviembre, los de más solicitud de citas. Y, la Dra. Victoria Rey Caballero, especialista en Ginecología y Obstetricia y en Reproducción Asistida y miembro de Top Doctors Group, apunta que cada año crece el número de primeros tratamientos de reproducción alrededor de un 5%.

"El retraso de la maternidad es sin duda uno de los puntos que está provocando este auge de las técnicas de reproducción asistida. Esto es derivado de factores económicos, laborales, profesionales o a la falta de interés por tener hijos a edades más jóvenes. Y es que a partir de los 30 años de la mujer, la probabilidad de tener dificultad para concebir empieza a crecer, lo que hace que necesiten cada vez más ayuda de la reproducción asistida. En mi consulta fundamentalmente tratamos a parejas heterosexuales mayores de 38 años, mujeres de alrededor de los 35 que buscan ser madres solteras o congelar sus óvulos y parejas de mujeres que desean utilizar el método ROPA para ser madres", asegura la Dra. Rey Caballero.

El peso invisible: el impacto emocional de la infertilidad Las causas de infertilidad son variadas y, con frecuencia, se combinan. Se estima que alrededor de un 30% de los casos son de origen femenino, otro 30% masculino, un 30% mixto y un 10% de origen desconocido tal y como apunta la Dra. Cristina Trilla Solà. Pero la realidad clínica es más compleja ya que en la mayoría de los casos conviven factores metabólicos, estrés oxidativo, reserva ovárica y estilo de vida.

"La causa más frecuente en la mujer es la edad materna, que provoca un descenso en la calidad de los óvulos y disminuye de forma importante la probabilidad de embarazo. En segundo lugar, encontramos una disminución en la calidad seminal del hombre ya sea por falta de concentración, movilidad, formas de los espermatozoides, anomalías genéticas o fragmentación, que dificulta o imposibilita generar un embrión viable. En tercer lugar, están los problemas de obstrucción de trompas, malformaciones uterinas, disfunciones del endometrio o problemas inmunológicos, todos ellos causas de fallo de implantación y/o abortos", Dra. Cristina Trilla Solà, Responsable área Medicina Reproductiva y miembro de Top Doctors Group.

Más allá de los protocolos médicos, hay un componente humano que las clínicas de fertilidad no pueden ignorar.

"Es bastante frecuente que la mujer y la pareja sufran algún desequilibrio emocional en mayor o menor medida. El tiempo y la falta de conocimiento de lo que les pasa es lo que más hace sufrir a los pacientes. Por ello, acortar los tiempos y explicar siempre el siguiente paso es esencial para que puedan encontrar calma. A veces la pareja puede pasar de un desequilibrio emocional transitorio a un problema psicológico que requiere tratamiento especializado. Una buena Unidad de Apoyo Emocional nunca puede faltar en una Clínica de Fertilidad", comenta la Dra. Victoria Rey Caballero.

Tecnología al servicio de la fertilidad: IA, incubadoras y laboratorios de nueva generación El campo de la reproducción asistida ha vivido una transformación tecnológica profunda en los últimos años.

"Un laboratorio con sistemas de aire bien avanzados, protocolos precisos de funcionamiento y embriólogos senior que cuidan del material biológico de los pacientes marca la diferencia en las tasas de embarazo. Los incubadores de cultivo continuo y time lapse actuales han supuesto un avance muy importante en la calidad del desarrollo embrionario, consiguiendo un mayor número de embriones por óvulo que hace diez años", comenta la Dra. Victoria Rey Caballero.

La inteligencia artificial ya es una herramienta real en el día a día de estas clínicas.

"Está ayudando a hacer más fáciles y seguros procesos como la recogida de datos clínicos, el control de valores analíticos, la revisión de pruebas diagnósticas, los métodos de vigilancia de los laboratorios o la selección embrionaria. Todo ello está mejorando tanto el tiempo de dedicación a los pacientes como la seguridad, precisión y personalización de los tratamientos. Aún es pronto para poder imaginar hasta dónde puede llegar la tecnología robótica y basada en IA, pero es bastante probable que el útero artificial no tarde mucho en ser una realidad, o que parte de los procesos en un laboratorio puedan automatizarse y facilitar el trabajo diario", explica la especialista.

La Dra. Cristina Trilla Solà pone, no obstante, el foco en el equilibrio.

"La automatización de ciertos procesos minimizará el riesgo de errores técnicos humanos, pero no debería sustituir al criterio y la experiencia de los embriólogos y médicos. Personalizar en fertilidad es importante: conocer al paciente e integrar sus antecedentes con su recorrido reproductivo es esencial para conseguir mejores resultados".