Con sede en Toledo, la empresa opera hoy con una estructura industrial de más de 25.000 m², una producción anual que alcanza los 11 millones de kilogramos y una plantilla cercana a los 290 profesionales, una dimensión que refleja su peso productivo y su capacidad operativa dentro del sector cárnico español
Emcesa celebra en 2026 su 40 aniversario consolidada como una de las compañías de referencia del sector cárnico en España, tras cuatro décadas de crecimiento sostenido apoyado en una estructura industrial sólida, la adaptación constante al mercado y una estrategia orientada al largo plazo.
"Celebrar 40 años de historia es, para todos nosotros, una mezcla de orgullo y responsabilidad. Desde que Tomás García Robledo fundó Emcesa en 1986 con entusiasmo, perseverancia y una clara visión de ofrecer siempre la mejor calidad, hemos sabido evolucionar con el mercado sin perder nuestra esencia. Su espíritu de trabajo, constancia e innovación sigue siendo hoy nuestra guía, apostando siempre por la calidad, la innovación y el compromiso con nuestros clientes y con el sector", señala Javier Mancebo, director general de Emcesa.
Desde su constitución, la compañía ha desarrollado un modelo industrial propio para dar respuesta a la evolución del consumo y de los canales de distribución. Este crecimiento se ha traducido en una planta productiva en Casarrubios del Monte (Toledo) que supera los 25.000 metros cuadrados, equipada con tecnología de última generación y diseñada para garantizar eficiencia operativa, seguridad alimentaria y flexibilidad productiva.
En la actualidad, Emcesa alcanza una producción anual superior a los 11 millones de kilogramos, cuenta con una plantilla de alrededor de 290 profesionales y gestiona un catálogo de más de 250 referencias, con presencia en los principales distribuidores alimentarios de España. La compañía registra una facturación anual cercana a los 60 millones de euros, reflejo de su consolidación y estabilidad dentro de un sector altamente competitivo.
La evolución de la empresa ha ido ligada a una inversión continuada en instalaciones, tecnología y sistemas de control, así como a la mejora constante de sus procesos productivos. Desde 2014, cuenta con certificación IFS Food, respaldada por un laboratorio de análisis propio y por equipos técnicos especializados, lo que garantiza altos estándares de calidad, trazabilidad y seguridad alimentaria.
En paralelo, Emcesa ha ampliado de forma progresiva su oferta para adaptarse a los nuevos hábitos de consumo, combinando productos cárnicos tradicionales con soluciones de mayor valor añadido, como platos preparados listos para consumir, kits completos para recetas como fajitas o hamburguesas o gamas orientadas a estilos de vida saludables, entre ellas productos High Protein o referencias enriquecidas con Omega-3. Todo ello responde a una estrategia centrada en ofrecer comodidad, seguridad alimentaria y equilibrio nutricional.
Asimismo, Emcesa ha integrado criterios de sostenibilidad y responsabilidad social en su actividad industrial, con medidas como la instalación de una planta fotovoltaica de 1.731 kWp, la sustitución de luminarias por paneles LED, sistemas eficientes de depuración de aguas y el uso mayoritario de envases con al menos 80 % de plástico reciclado rPET, que suman más de 11 millones de unidades. En materia social, la compañía colabora de forma estable con el Banco de Alimentos de Toledo, aportando donaciones de producto que superan las 3.800 raciones al año, y ha apoyado con donaciones puntuales a comunidades afectadas por la DANA para ofrecer ayuda en situaciones de emergencia.
Alcanzar los 40 años de trayectoria supone un punto de inflexión. Con la experiencia acumulada y el respaldo de un equipo humano cualificado, Emcesa afronta una nueva etapa con el objetivo de seguir creciendo de forma sostenida y aportando valor a la cadena alimentaria, manteniendo una visión industrial orientada al largo plazo.
