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Con más de doce años de experiencia, Culinaria se ha convertido en un referente en la elaboración y distribución de comida saludable a domicilio en Galicia, apostando por una cocina tradicional, equilibrada y adaptada a las necesidades nutricionales de cada persona

Desde sus inicios en Silleda, una localidad gallega con una fuerte tradición gastronómica, la empresa Culinaria ha mantenido un firme compromiso social: atender a personas en situación de vulnerabilidad, mayores o con dificultades para valerse por sí mismas en su día a día. Con una vocación clara de servicio y cercanía, su labor se ha consolidado como un referente en el ámbito de la alimentación asistencial en Galicia. Actualmente, más de 4.500 personas reciben a diario sus menús gracias al programa Xantar na Casa, una iniciativa desarrollada en colaboración con la Xunta de Galicia que garantiza una alimentación equilibrada, segura y de calidad a quienes más lo necesitan.

"La idea surgió al detectar una necesidad real en el mercado", explica Marcelo Torres, responsable del departamento de I+D de la empresa. "No existía un servicio de comida a domicilio adaptado a las necesidades de las personas con dificultades. Decidimos crear uno que, además de facilitar la vida a estos colectivos, ofreciera platos de calidad, sabrosos y saludables, que recordaran a la cocina de siempre". Desde entonces, la propuesta de Culinaria ha evolucionado, pero su esencia se mantiene intacta: trasladar el sabor y el alma de la cocina gallega tradicional al ámbito industrial sin perder autenticidad.

Para ello, la empresa ha apostado por procesos artesanales y materias primas de proximidad. Elaboran sus propios caldos, prescinden de conservantes y colorantes artificiales, y trabajan exclusivamente con productos de temporada y proveedores locales. Gracias a esta filosofía, los menús que entregan no solo cumplen con los más altos estándares de seguridad alimentaria, sino que también están pensados para ser equilibrados desde el punto de vista nutricional, adaptándose a distintas necesidades dietéticas.

No obstante, la labor de Culinaria va más allá de la preparación y entrega de alimentos. "Nuestros repartidores, en muchos casos, son la única visita que reciben estas personas durante toda la semana. Por eso, también cumplimos una importante función social: comprobamos su estado y, si detectamos alguna situación preocupante, alertamos a los servicios sociales correspondientes", añade Torres. Esta dimensión humana del servicio lo convierte en un apoyo fundamental para muchas familias y para el propio sistema de atención social.

En paralelo a su actividad principal, Culinaria ha comenzado un proceso de expansión hacia otros sectores. En los últimos años, ha diversificado su actividad prestando servicio al canal horeca (hoteles, restaurantes y cafeterías) y retail, incluyendo supermercados, albergues, chiringuitos y casas rurales. Todos los pedidos se elaboran bajo demanda y se entregan en condiciones óptimas de conservación, gracias a una tecnología desarrollada por la propia empresa que permite prescindir de aditivos sin comprometer la seguridad alimentaria ni la calidad del producto. Así, Culinaria demuestra que es posible combinar innovación, responsabilidad social y sostenibilidad en un mismo modelo de negocio.