Según un estudio de Qida, envejecer en casa puntúa 8,5 sobre 10. Cuanto mayor es la dependencia de la persona, más es su voluntad de estar en casa. El 69% de las personas mayores puntúa entre 7 y 10 su preocupación por convertirse en una carga para su familia, y el 70% de las familias sitúa en ese mismo rango la carga que siente al gestionar el cuidado. Los hijos están más divididos: el 51% está de acuerdo con que su familiar utilice su patrimonio para costear apoyos y cuidados