El 96% de los fallecidos por calor en 2025 tenían más de 65 años, mientras uno de cada cinco mayores soporta la soledad no deseada sin apoyo cercano durante los meses de verano. Los expertos en seguridad explican cómo la tecnología puede actuar como "cuidador invisible" y ofrecer a los mayores cierta independencia con respaldo profesional las 24 horas

Más de 2,2 millones de personas mayores de 65 años viven solas en España, según la Estadística Continua de Población y la Proyección de Hogares 2024-2039 del INE. Una cifra que refleja una tendencia al alza y que, llegado el verano, adquiere otra dimensión. El calor extremo, la marcha de las familias de vacaciones, el cierre de centros de día y la reducción de los servicios de atención social dejan a este colectivo más expuesto y con menos redes de apoyo precisamente cuando el riesgo para su salud es mayor.

Y es que, según datos del sistema MoMo del Instituto de Salud Carlos III (Ministerio de Sanidad) sobre el verano pasado, hasta 3.832 personas fallecieron de forma atribuible al exceso de temperatura entre mayo y septiembre, un incremento del 87,6% respecto al mismo periodo de 2024. De ese total, el 95,98% tenía más de 65 años y agosto fue el mes más letal, con 2.184 fallecidos, seguido de julio, con 1.060. Detrás de muchos de estos números hay personas que estaban solas en casa, sin nadie cerca que pudiera detectar a tiempo que algo no iba bien.

La tecnología como "cuidador invisible" Frente a este escenario, la tecnología de seguridad inteligente ofrece una respuesta práctica y positiva que muchas familias todavía desconocen. No se trata de vigilar o de limitar la independencia de los mayores, sino de añadir una capa de protección discreta y eficaz que permita a las personas seguir viviendo en su hogar con la tranquilidad de que, si ocurre algo, habrá una respuesta inmediata.

Los expertos en seguridad de ADT, una de las empresas líderes en alarmas y seguridad electrónica, describen cómo los sistemas de seguridad inteligentes pueden actuar como ese "cuidador invisible":

Vigilancia desde la distancia, sin intrusión. Las cámaras inteligentes conectadas a la app ADT permiten a los familiares comprobar en cualquier momento que todo está bien en el hogar, sin necesidad de llamadas que puedan resultar repetitivas o agobiantes para el mayor. Detección de ausencia de actividad habitual. Los sistemas inteligentes pueden configurarse para generar una alerta si no se detecta movimiento en el hogar durante un periodo de tiempo determinado o si no se producen interacciones con el sistema a lo largo del día. Esta funcionalidad convierte la alarma en un detector de bienestar, no sólo de intrusos. Comunicación directa y botón SOS. El sistema permite la comunicación bidireccional con la Central Receptora de Alarmas (CRA) de ADT, operativa 24 horas al día, 7 días a la semana, y la activación de protocolos de emergencia de forma inmediata. Respuesta profesional sin depender de la disponibilidad familiar. En verano, los hijos pueden estar de vacaciones, los vecinos de viaje y los centros de atención con horarios reducidos. La CRA de ADT garantiza que siempre habrá un equipo profesional al otro lado, independientemente del día o la hora.

"Cuando se habla de la seguridad de los mayores en verano, se menciona un problema real que tiene soluciones reales. No se trata de generar preocupación, sino de ofrecer herramientas que permitan a las familias tener tranquilidad y a los mayores mantener su independencia con un respaldo profesional que esté ahí si lo necesitan", afirma José González Osma, director general de ADT. "La tecnología de seguridad inteligente puede actuar como ese cuidador invisible que muchas familias necesitan, especialmente durante los meses de verano, cuando la distancia física entre generaciones se amplía y los circuitos habituales de apoyo se interrumpen", añade.