El 30 de octubre, Jose Cuervo volvió a demostrar que cuando celebra, lo hace a lo grande. En una noche inolvidable, Villa Cuervo abrió sus puertas para rendir homenaje al Día de Muertos con una experiencia sensorial donde la tradición mexicana, la música y el tequila se unieron bajo un mismo espíritu: vivir con alma, pasión y actitud