img

El departamento de orientación del centro madrileño impulsa iniciativas como el taller "Cocinando emociones" para preparar la transición a la educación secundaria

El Colegio Juan Pablo II de Alcorcón, un centro educativo católico de Madrid, refuerza su compromiso con el bienestar integral de sus estudiantes a través de un departamento de orientación que trabaja de forma cercana con los alumnos, sus familias y los equipos docentes. Este departamento desarrolla una labor orientada a comprender las necesidades de cada estudiante y acompañarlo a lo largo de su desarrollo escolar, más allá de la mera transmisión de conocimientos.

La labor del departamento abarca el acompañamiento personal, la atención a necesidades educativas diversas —incluidas aquellas relacionadas con la discapacidad motora—, la colaboración estrecha con las familias y el seguimiento cotidiano de la realidad de los alumnos en los distintos espacios del colegio, como comedores y patios. Según el centro, esta presencia permite atender necesidades concretas y favorecer la participación e integración de los estudiantes en la convivencia diaria.

Para asegurar una respuesta coordinada, el departamento mantiene reuniones mensuales de coordinación con las distintas etapas educativas del centro. Estos encuentros permiten compartir situaciones, conocer las necesidades de los equipos docentes y trabajar de forma conjunta para ofrecer soluciones ajustadas a la realidad de los alumnos. El colegio destaca que la colaboración con las familias resulta fundamental, manteniendo una comunicación constante para que educadores y progenitores trabajen en la misma dirección.

Entre las nuevas acciones impulsadas este curso destaca el taller "Cocinando emociones", dirigido a alumnos de 5.º y 6.º de Educación Primaria, el cual cuenta con 35 participantes en su primer año de implementación. La iniciativa nace con el objetivo de acompañar a los estudiantes en su preparación para el paso a la educación secundaria, un periodo marcado por nuevos retos, mayores responsabilidades y cambios evolutivos propios de la edad.

A través de este taller, el centro integra el bienestar emocional en su propuesta educativa, proporcionando un espacio específico para el autoconocimiento y la gestión de las emociones. El objetivo central es que los alumnos puedan afrontar esta transición académica y personal con mayor confianza, contando con recursos para expresar sus inquietudes.

Como institución, el Colegio Juan Pablo II mantiene la visión de la educación como un proceso integral que abarca las dimensiones académica, personal, social y espiritual de cada estudiante. Esta perspectiva se traduce en una atención que reconoce la singularidad individual y se compromete a ofrecer los apoyos necesarios para que los alumnos desarrollen sus capacidades y participen plenamente en la vida escolar.