img

Hasta el 75 % de las pacientes tratadas con autovacunas bacterianas logran romper el ciclo recurrente de infecciones causadas por el mismo germen. El urólogo Alejandro González destaca que estas terapias permiten reducir el uso prolongado de antibióticos y sus efectos secundarios asociados. Las nuevas estrategias personalizadas, junto con las instilaciones vesicales, ofrecen esperanza a mujeres que sufren infecciones urinarias recurrentes e incapacitantes

Las infecciones urinarias de repetición constituyen uno de los problemas urológicos más frecuentes entre las mujeres y pueden llegar a afectar de forma importante a su calidad de vida. Cuando los episodios se repiten una y otra vez, generando dolor, molestias constantes y tratamientos continuados con antibióticos, el impacto físico y emocional puede ser considerable. Sin embargo, los avances terapéuticos de los últimos años están permitiendo ofrecer nuevas soluciones a estas pacientes. Entre ellas destacan las autovacunas bacterianas, un tratamiento innovador que busca reforzar las defensas del organismo frente a las bacterias responsables de las infecciones recurrentes.

Así lo explica el Dr. Alejandro González, urólogo de Policlínica Gipuzkoa, quien recuerda que se considera infección urinaria recurrente cuando se producen tres o más episodios en un año o dos o más en un periodo de seis meses. Aunque pueden afectar a cualquier persona, la gran mayoría de los casos se registran en mujeres.

Según el especialista, detrás de estas infecciones pueden existir múltiples factores predisponentes. En mujeres jóvenes influyen aspectos como los antecedentes familiares, haber sufrido infecciones desde edades tempranas o determinados factores relacionados con la actividad sexual. En mujeres posmenopáusicas, los cambios hormonales, la incontinencia o el vaciado incompleto de la vejiga también pueden favorecer su aparición.

La importancia de identificar la bacteria responsable Uno de los mensajes en los que más insiste el urólogo es la necesidad de realizar siempre un urocultivo cuando aparecen síntomas compatibles con una infección urinaria, como escozor al orinar, aumento de la frecuencia miccional o urgencia para acudir al baño. Este análisis permite identificar con precisión qué bacteria está provocando la infección y orientar el tratamiento más adecuado.

La bacteria Escherichia coli es responsable de cerca del 60 % de las infecciones urinarias recurrentes, aunque también pueden intervenir otros microorganismos como Klebsiella pneumoniae, Enterococcus faecalis o Proteus.

Antes de plantear tratamientos más complejos, los especialistas recomiendan medidas preventivas como aumentar la ingesta de líquidos, mantener una adecuada higiene íntima, orinar tras las relaciones sexuales o recurrir a suplementos como determinados probióticos, la D-manosa o los arándanos, que pueden ayudar a reducir las recurrencias en algunas pacientes.

El reto de reducir la dependencia de los antibióticos Cuando estas medidas no son suficientes, el abordaje tradicional ha consistido habitualmente en pautas prolongadas de antibióticos. Sin embargo, muchas mujeres muestran reticencias a continuar con estos tratamientos debido a la aparición de efectos secundarios digestivos, candidiasis o al propio cansancio derivado de tomar antibióticos durante meses.

Es precisamente en este escenario donde surgen nuevas alternativas terapéuticas que buscan actuar sobre la causa del problema y no únicamente sobre sus síntomas.

Autovacunas bacterianas: una terapia personalizada con resultados prometedores Entre las novedades más relevantes destaca la autovacuna bacteriana, una estrategia de medicina personalizada dirigida a pacientes que presentan infecciones recurrentes causadas repetidamente por el mismo microorganismo.

El procedimiento comienza con la recogida de una muestra de orina de la paciente. A partir de las bacterias identificadas, un laboratorio especializado elabora una vacuna individualizada. Los microorganismos son inactivados y transformados en una suspensión que se administra diariamente mediante pulverizaciones sublinguales para estimular la respuesta inmunitaria del organismo.

Los resultados disponibles hasta el momento son especialmente alentadores. Según explica el Dr. González, alrededor del 75 % de las pacientes tratadas consiguen romper el círculo de infecciones repetidas y permanecen libres de nuevos episodios causados por la misma bacteria durante periodos de entre seis meses y un año.

Aunque todavía faltan estudios con seguimientos más prolongados, el especialista considera que se trata de una herramienta de gran interés clínico. Además, al igual que ocurre con otras vacunas, podría valorarse la administración de nuevas dosis en el futuro si se observa una pérdida progresiva de la protección obtenida.

Más opciones para las pacientes con infecciones recurrentes Para aquellas mujeres cuyas infecciones son provocadas por bacterias diferentes en cada episodio, la autovacuna no siempre resulta la mejor opción. En estos casos, los especialistas pueden recurrir a las instilaciones vesicales, un tratamiento hospitalario que consiste en introducir en la vejiga sustancias como ácido hialurónico y condroitín sulfato para reforzar la barrera natural de protección frente a las infecciones.

Según el urólogo, estas terapias también están obteniendo resultados muy positivos, permitiendo que muchas pacientes reduzcan drásticamente el número de infecciones e incluso permanezcan sin nuevos episodios durante varios meses.

Un mensaje de esperanza El Dr. Alejandro González concluye lanzando un mensaje de optimismo a quienes conviven con infecciones urinarias recurrentes. "Pasar de sufrir seis infecciones al año a una o ninguna supone un cambio enorme en la calidad de vida de estas pacientes". Por ello, anima a consultar con el especialista ante episodios repetidos, recordando que actualmente existen tratamientos innovadores capaces de ofrecer soluciones reales a un problema que durante años ha condicionado la vida de muchas mujeres.