Según el IV Estudio "Hábitos de consumo de los españoles: vacaciones de verano" de Oney, cerca de 4 de cada 10 españoles (37 %) consideran imprescindible que el establecimiento ofrezca la posibilidad de financiación a la hora de reservar sus vacaciones. Esta demanda destaca entre los jóvenes de 18 y 24 años (donde alcanza el 60,7 %) y los hogares con ingresos mensuales inferiores a 2.000 euros (46 %). Además, esta exigencia es más frecuente entre los hombres, el 40,9 %, frente al 33,1 % de las mujeres
Ni la inflación ni la incertidumbre económica provocada por la guerra en Irán hacen mella en los planes de los españoles para este verano. Viajar seguirá siendo una prioridad. De hecho, casi el 95 % asegura que se irá de vacaciones estivales, con un presupuesto medio de 1.389 €, un 3,6 % más en comparación con 2025. La mayor parte del presupuesto irá destinada al alojamiento (582 €), mientras que el ocio (tanto espectáculos o visitas culturales, como restaurantes y bares) supondrá una inversión de 309 €. Después se sitúan el transporte (281 €) y otros gastos (218 €).
Este 2026, las vacaciones de verano se prolongarán de media 11 días, dos días más que el año anterior. En mayor medida, durarán entre 4 y 7 días (33,4 %), seguidos de los que se irán de 11 a 15 días (20,5 %) y entre 8 y 10 días (12,6 %). Tan solo un 5,2 % de los españoles afirma que no saldrá de vacaciones.
Estos son algunos de los principales datos del IV Estudio "Hábitos de consumo de los españoles: vacaciones de verano", elaborado por Oney, entidad financiera especializada en soluciones de pago y servicios financieros, con el objetivo de analizar los hábitos de consumo de los españoles en la planificación de sus vacaciones estivales.
Los españoles tienen claro dónde viajar este verano En cuanto a los destinos, la playa continúa siendo la opción preferida, elegida por casi la mitad de los españoles (49,6 %). Le siguen los viajes por Europa (28,8 %), la montaña (18,9 %), la segunda residencia (18,3 %) y los destinos fuera de Europa (11,1 %).
De la misma forma, el estudio muestra que los hábitos vacacionales cambian en función del perfil sociodemográfico. Los españoles con empleo y rentas más elevadas apuestan, en mayor medida, por los viajes internacionales, mientras que residir en grandes ciudades se asocia tanto al uso de segunda residencia como a desplazamientos de larga distancia. En paralelo, los hogares con ingresos medios entre 2.000 y 3.000 € muestran una mayor afinidad por los destinos de montaña.
Financiación flexible y ahorro como claves para la financiación de este verano Aunque el deseo de viajar se mantiene firme, la planificación financiera y las opciones de financiación flexible ganan peso en la organización de las vacaciones. En este contexto, la inflación continúa marcando las decisiones de consumo: el 78 % de los españoles reconoce que el aumento de precios ha influido en el presupuesto de sus vacaciones estivales.
Como consecuencia, casi un 40 % asegura haber reducido el gasto previsto, mientras que un 22 % mantendrá un presupuesto similar al de años anteriores. Entre quienes más ajustarán el gasto este verano se encuentran los hogares con rentas más bajas (53 %), los jóvenes de entre 18 y 24 años (51,3 %), las personas no ocupadas (47,9 %) y las mujeres (45,3 %).
Por el contrario, algunos perfiles prevén incrementar el gasto destinado a las vacaciones. Es el caso de los hombres, ya que un 22,6 % asegura que aumentará su presupuesto vacacional pese al contexto económico. Por su parte, los hogares con ingresos más altos (34 %) y los mayores de 55 años (27,5 %) destacan por ser quienes, en mayor medida, mantendrán estable su presupuesto este verano.
Para hacer frente al impacto económico que esta situación puede generar, los españoles apuestan principalmente por la previsión para costear las vacaciones estivales. De hecho, el 71,2 % recurrirá parcialmente al dinero reservado previamente, mientras que un 15,6 % costeará íntegramente el viaje con fondos ahorrados. En el lado opuesto, un 13,2 % asegura que no destinará ahorros a sus vacaciones de verano, por lo que previsiblemente financiará el viaje con sus ingresos corrientes u otras vías de pago alternativas, como fórmulas de financiación que les permitan distribuir el gasto y preservar su liquidez.
En este sentido, la necesidad de soluciones de pago flexibles gana peso entre los consumidores. Cerca de 4 de cada 10 españoles (37 %) consideran imprescindible que el establecimiento o proveedor ofrezca la posibilidad de financiación a la hora de reservar sus vacaciones. Esta demanda es especialmente entre los jóvenes de 18 y 24 años (donde alcanza el 60,7 %) y los hogares con ingresos mensuales inferiores a 2.000 euros (46 %). Además, esta exigencia es más frecuente entre los hombres, el 40,9 % afirma que la financiación es un requisito a la hora de contratar sus vacaciones, frente al 33,1 % de las mujeres. Según, Xochitl González, CMO de Oney España, "los consumidores buscan cada vez más herramientas que les permitan adaptar los pagos a su realidad económica sin renunciar a sus planes. Contar con soluciones de financiación flexibles y transparentes facilita una mejor gestión del presupuesto, especialmente en periodos de mayor gasto como las vacaciones, al permitir distribuir el desembolso de forma más cómoda y previsible".
¿Cómo evitan los españoles el estrés financiero? Controlar el gasto se ha convertido en una de las principales estrategias para afrontar las vacaciones con tranquilidad. De hecho, casi la mitad de los españoles (45,7 %) asegura que llevar un control detallado de los gastos es su principal "truco" para evitar tensiones económicas durante el periodo estival. Sin embargo, otros optan por planificar únicamente los gastos imprescindibles y dejar el resto flexible (23 %) o por reservar una parte del presupuesto para imprevistos (16 %). En cambio, un 12,9 % reconoce que no planifica nada y simplemente confía en sus ahorros, mientras que un 2,4 % recurre a otras alternativas. En este sentido, contar con soluciones de financiación responsables para afrontar gastos puntuales también puede ayudar a mantener el equilibrio presupuestario sin comprometer la estabilidad financiera durante las vacaciones.
Pero si hay algo a lo que los españoles no renuncian durante las vacaciones es a darse algún capricho. De hecho, el 97 % asegura realizar algún gasto extra o inesperado durante esos días, aunque sin que ello suponga un gran desembolso dentro del presupuesto total. En concreto, casi la mitad de los españoles (48 %) destina entre el 10 % y el 25 % del presupuesto vacacional a este tipo de extras, mientras que casi 4 de cada 10 reducen ese importe a menos del 10 %. Tan solo un 3 % asegura no gastar nada en caprichos o imprevistos durante las vacaciones.
En este enlace es posible descargar el dossier del IV Estudio "Hábitos de consumo de los españoles: vacaciones de verano", elaborado por Oney.
