La Red Medieval anima a descubrir la villa adnamantina y su patrimonio mientras se degustan las propuestas del XXII Concurso de Tapas Medievales, una cita que combina turismo, historia y cocina en miniatura
La Red Medieval a la que pertenece Almazán, invita a vecinos y visitantes a degustar, durante el último fin de semana del XXII Concurso de Tapas Medievales, las 14 joyas culinarias en miniatura (dos fuera de concurso) que este año forman parte de esta propuesta gastronómica y turística.
Así, con tal variedad culinaria y de locales, la cita se convierte en una excelente excusa para pasear por el casco histórico de Almazán, descubrir su plaza mayor porticada, sus iglesias románicas o el entorno del Duero y, al mismo tiempo, disfrutar de una ruta gastronómica inspirada en sabores de otro tiempo, puesto que las tapas no pueden incluir ingredientes posteriores al descubrimiento de América.
Los establecimientos participantes han elaborado bocados que evocan la despensa medieval, pero con un punto actual y divertido. Tirso de Molina presenta 'La nueva manita del Tirso', un bocado rotundo donde la melosidad de la manita de cerdo se encuentra con arroz, foie, trufa y un guiño dulce de cereza. Bar Las Piscinas propone '¡Qué porras! ', una sorprendente porra rellena de costilla asada con miel y mostaza, aromatizada con naranja y con chispa caramelizada. Restaurante Pedro firma 'Las explosiones del Gentil Pedro', un juego de texturas con hojaldre, carrillera, huevo poché y destellos de vino, miel y frutos secos. El Diner de Sussu ofrece 'El bocado del Alguacil', ternera guisada con vino, miel y tomillo que sabe a cocina lenta y a tradición. Bar El Puerto presenta 'Berenjena real', combinación sabrosa de hortaliza, carnes y crema de garbanzos que recuerda a los fogones antiguos. La Arboleda apuesta por 'Descubrimiento 1492', mezcla de cerdo, vino y legumbres que evoca la cocina previa al Nuevo Mundo. Restaurante Antonio cocina 'Tesoro de Palacio', una codorniz vestida con sémola, aceitunas y aromas de laurel digna de mesa noble. Hotel Villa de Almazán elabora 'Lo que el Duero nos deje', un bocado lleno de matices con manitas, foie, trufa y hierbas que mira al paisaje ribereño. Bar Lacalle presenta 'Tentación', tosta cremosa de setas y queso con solomillo al vino que entra sin pedir permiso. Restaurante El Arco ofrece 'Bocado de cocido', una versión concentrada del plato popular con garbanzo, carnes y caldo en miniatura. Por su parte, El Rincón del Nazareno propone 'Entrañable', equilibrio entre la intensidad de la entraña y la suavidad de cremas y jamón. Y Puerta de la Villa participa con 'Puerta medieval', una carrillada con verduras, miel y vino tinto que combina rusticidad y elegancia.
A la ruta se suman además, fuera de concurso, Bar Archi con 'Cornete de serrana', que une carne soriana y frutos rojos con aire festivo, y Folk’s con 'Triángulo sabroso', un crujiente relleno de espinacas, queso y salmón con un toque de remolacha que aporta color y suavidad.
El ganador del concurso adnamantino representará a la localidad soriana, el próximo otoño, en el XVIII Concurso Internacional de Pinchos y Tapas Medievales que se va a celebrar el próximo otoño en la localidad cacereña de Valencia de Alcántara.
El fallo del jurado se conocerá el 4 de marzo, de manera que aún queda un fin de semana (28 de febrero y 1 de marzo) para dejarse llevar por el paseo entre las calles, entrar en los establecimientos y saborear Almazán a través de sus tapas medievales.
