Según el Estudio de IO Sondea para Herbalife sobre salud y bienestar de los españoles en 2025, tres de cada diez (30,6%) toman algún tipo de suplemento en su vida diaria, lo que supone un incremento en 1,6 puntos con respecto al año pasado. Los suplementos más populares son los complejos de vitaminas y minerales (59,5%) y el magnesio (43,4%). La Comunidad Valenciana lidera el consumo de suplementos, mientras que Cataluña y Galicia se sitúan por debajo de la media nacional
Tres de cada diez españoles (30,6%) toman algún tipo de suplemento en su vida diaria, lo que supone un incremento en 1,6 puntos con respecto al año pasado. Estas son algunas de las conclusiones obtenidas por Herbalife y la empresa de investigación IO Sondea en base a los datos recogidos sobre hábitos de nutrición de los españoles. Este estudio y panel recopilatorio pone de manifiesto que los suplementos más populares son los complejos de vitaminas y minerales (59,5%) y el magnesio (43,4%), reflejando la tendencia a priorizar nutrientes básicos y minerales específicos.
El estudio destaca el papel creciente de los suplementos como parte de una rutina orientada al bienestar, especialmente en un contexto donde el ritmo de vida y los hábitos alimenticios pueden dificultar el acceso a una dieta completa y equilibrada. De hecho, según datos del último informe de Afepadi e Ipsos en el marco del Observatorio de Complementos Alimenticios, un 82% de los encuestados declaran haber consumido complementos alimenticios alguna vez. Por otra parte, el estudio anual de DBL sobre productos dietéticos confirma esta tendencia al alza al constatar que las ventas de productos dietéticos en España acumulan un crecimiento de 22% respecto a los niveles de pandemia y alcanzaron en 2024 un valor de 1.300 millones de euros.
Los suplementos pueden apoyar una alimentación equilibrada, pero no reemplazan una dieta saludable. Mantener una buena nutrición es clave para la salud, y aunque las vitaminas y otros suplementos ayudan a cubrir posibles carencias y a optimizar el aporte de nutrientes, no reemplazan a una rutina de alimentación variada y nutritiva que incluya suficientes proteínas, frutas, verduras y otros grupos de alimentos clave.
"El consumo de suplementos nutricionales continúa ganando protagonismo como parte de un enfoque integral del cuidado personal alineado con una mayor concienciación sobre la importancia de cubrir las necesidades nutricionales y mantener un estilo de vida activo y equilibrado", comenta Florencia Braga, Dietista-Nutricionista y gerente sénior de Asuntos Científicos para EMEA en Herbalife.
Suplementos para mejorar la salud que funcionan Mejorar la salud general constituye la principal razón para el consumo de suplementos nutricionales en España. Así lo afirma el 44,7% de los encuestados, una motivación especialmente relevante entre las mujeres, las personas mayores de 35 años y quienes no se muestran satisfechos con su peso actual. Le siguen complementar la dieta (28%) y mejorar el rendimiento deportivo (18,3%).
En línea con esta tendencia, los suplementos más consumidos son aquellos asociados a nutrientes básicos y esenciales. Los complejos de vitaminas y minerales lideran el consumo, presentes en el 59,5% de los casos, seguidos del magnesio (43,4%) un mineral cada vez más valorado por su relación con el bienestar general, el funcionamiento muscular y su contribución con la reducción del cansancio y la fatiga. Continúan por orden de preferencia proteínas (38,6%), Omega 3 y otros ácidos grasos (30,2%) y colágeno (28%), ocupando la melatonina con un 20,3% uno de los últimos puestos.
La percepción de los resultados refuerza esta evolución positiva: cerca de 7 de cada 10 personas que consumen suplementos nutricionales (73,8%) se declaran satisfechas con los efectos obtenidos, especialmente aquellos de edades comprendidas entre los 45 a 54 años. No obstante, un 19% asegura no haber notado cambios significativos, lo que pone de relieve la necesidad de la necesidad de seguir fomentando una información rigurosa, el asesoramiento profesional unas expectativas realistas en torno al uso de la suplementación nutricional.
El estudio también revela una estrecha relación entre el consumo de suplementos y hábitos saludables. Las personas que toman estos productos habitualmente practican más actividad física, con una media de 1,4 horas más de deporte a la semana y presentan un peso medio inferior en comparación con quienes no los consumen.
La Comunidad Valenciana lidera el consumo de suplementos El crecimiento del consumo de suplementos nutricionales en España no se produce de manera uniforme, sino que presenta diferencias significativas según la comunidad autónoma, lo que pone de relieve distintos grados de adopción de hábitos de autocuidado y bienestar en función del territorio.
La Comunidad Valenciana se sitúa claramente a la cabeza, con el 36,5% de su población declarando consumir suplementos de forma habitual. Este liderazgo sugiere un perfil de consumidor especialmente sensibilizado con la salud preventiva y el cuidado personal en un contexto donde el estilo de vida activo y la preocupación por el bienestar físico tienen un peso relevante.
Muy cerca se encuentra Madrid (36,1%) que también destaca por un nivel de consumo superior a la media nacional (30,6%). En este territorio, la suplementación parece formar parte de rutinas consolidadas vinculadas tanto al mantenimiento de la salud general como al apoyo de estilos de vida activos.
En contraste con estos datos, otras comunidades muestran ritmos de consumo más moderados. Cataluña (28,8%) y Galicia (29,3%) presentan tasas inferiores a la media nacional, lo que apunta a una aproximación más gradual a este tipo de productos. Estas conclusiones reflejan que, aunque el consumo está presente, todavía existe margen de crecimiento y de mayor penetración de este tipo de productos en determinadas zonas del país.
En conjunto, estas diferencias territoriales confirman que el consumo de suplementos nutricionales responde no solo a factores individuales (como edad, sexo, satisfacción con el propio peso), sino que también a patrones culturales, estilos de vida y niveles de concienciación sobre la salud que varían según la comunidad autónoma.
El mapa del consumo en España dibuja así un escenario diverso, en el que la suplementación se consolida a distinto ritmo, pero con una tendencia general claramente al alza en todo el territorio.
