Según Oreka Circular Economy, la entrada en vigor de la Ley 1/2025, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, sitúa la medición del excedente alimentario como un elemento clave para que hospitales, colegios y comedores colectivos puedan cumplir con sus obligaciones de prevención, gestión y trazabilidad
La gestión del excedente alimentario en colectividades ha dejado de ser una cuestión voluntaria para convertirse en una exigencia normativa. Con la aplicación de la Ley 1/2025 de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, las organizaciones que operan comedores colectivos deben disponer de información que les permita planificar, prevenir y justificar la gestión de los alimentos no consumidos, incorporando datos verificables a sus procesos habituales. Hospitales, centros educativos y comedores corporativos comparten una misma realidad operativa: la producción de alimentos se basa en previsiones que rara vez se ajustan con exactitud a la demanda real. La variabilidad diaria de comensales, los cambios de dieta o las ausencias imprevistas hacen que el excedente sea una consecuencia estructural del sistema, no un error de planificación. Sin embargo, en la práctica, muchas colectividades continúan gestionando este excedente sin datos precisos. La ausencia de medición dificulta la identificación de patrones, limita la capacidad de mejora y complica el cumplimiento de las nuevas obligaciones legales. Medir para cumplir y gestionar con criterio La normativa establece la necesidad de disponer de información que permita prevenir el desperdicio y priorizar su correcta gestión. En este contexto, la medición del excedente se convierte en el primer paso imprescindible para cualquier organización que quiera demostrar cumplimiento y tomar decisiones fundamentadas. La experiencia reciente en entornos hospitalarios confirma esta realidad. En un hospital público de referencia, la implantación de un sistema de medición permitió transformar una percepción difusa en datos concretos. A partir de los registros obtenidos durante varios meses, la extrapolación a un periodo de seis meses refleja aproximadamente 3.000 kilos de comida recuperada, cerca de 14.000 raciones redistribuidas y más de 16.000 euros asociados al coste de la sobreproducción, además de un impacto fiscal cuantificable. Estos resultados no responden a situaciones excepcionales, sino a la operativa habitual de un hospital público. La diferencia radica en que, al medir, el excedente deja de ser invisible y pasa a formar parte de la información de gestión. De la intuición a los datos verificables La medición sistemática permite a las colectividades conocer con precisión cuánto excedente se genera, en qué momentos y bajo qué condiciones. Esta información es clave no solo para cumplir con la ley, sino también para evaluar la viabilidad de medidas posteriores, como la donación estructurada o la optimización de procesos internos. Además, disponer de datos facilita la rendición de cuentas ante auditorías, inspecciones y procesos de reporting vinculados a sostenibilidad y responsabilidad social. En un contexto en el que la trazabilidad y la transparencia adquieren un peso creciente, la falta de registros supone un riesgo operativo y reputacional. La medición como punto de partida Especialistas en gestión del desperdicio alimentario subrayan que medir no implica necesariamente modificar de inmediato la operativa ni comprometerse a acciones posteriores. Se trata, ante todo, de comprender la magnitud real del excedente y disponer de una base objetiva para decidir con criterio los siguientes pasos.
Existen actualmente soluciones tecnológicas que permiten a las colectividades iniciar este proceso de forma sencilla y trazada, integrándose en el funcionamiento diario de los comedores y facilitando el cumplimiento normativo desde el primer momento.
Para las colectividades que quieran analizar cómo iniciar la medición del excedente alimentario como base de su plan de prevención, existe la posibilidad de contactar a través del siguiente enlace: www.somosoreka.com/contacto/
