Para muchos, el "score" o puntaje de crédito es un número misterioso que tiene un poder inmenso sobre sus finanzas. Una baja puntuación puede cerrar el acceso a préstamos, hipotecas o incluso contratos de servicios básicos. La experiencia de ser rechazado por un número desconocido genera frustración, y las opiniones coinciden: la falta de conocimiento sobre cómo funciona el sistema es la principal barrera para mejorarlo