Tener la posibilidad de pagar una compra a plazos ha sido siempre uno de los mayores reclamos a la hora de comprar por internet. No sólo porque le da al cliente seguridad y confianza (uno de los principales objetivos que cualquier comercio online debería perseguir), sino porque es la salida perfecta para todo tipo de empresas y clientes particulares que no tienen dinero suficiente en un momento determinado para hacer frente al gasto de su compra