El jefe del Servicio de Urología de Quirónsalud Bizkaia recuerda que, aunque en muchos casos se debe a causas benignas, es importante estudiar siempre el origen del sangrado
La edad, el tabaquismo y los antecedentes urológicos son algunos de los factores que aconsejan una evaluación especializada La presencia de sangre en la orina o hematuria es un síntoma que nunca debe considerarse normal y que requiere una valoración médica para identificar su causa. Aunque en muchos casos está relacionada con infecciones urinarias o procesos inflamatorios de carácter benigno, también puede ser la primera manifestación de enfermedades graves, incluidos distintos tipos de cáncer del aparato urinario.
Así lo explica el doctor Nemesio Prieto, jefe del Servicio de Urología del Hospital Quirónsalud Bizkaia, quien recuerda que cualquier episodio de hematuria merece atención médica. "Siempre que aparece sangre en la orina, merece la pena estudiarla", señala el especialista. El doctor Prieto advierte que detrás de este síntoma puede existir una patología relevante que requiera tratamiento. La importancia de la hematuria varía en función de la edad, el sexo y los antecedentes del paciente.
Según Nemesio Prieto, la aparición de orina en sangre en niños o mujeres en edad fértil suele estar relacionada con causas poco preocupantes y, en la mayoría de los casos, no implica una enfermedad grave. Sin embargo, cuando aparece en personas de edad avanzada, especialmente en varones, fumadores o pacientes con antecedentes urológicos, debe considerarse un auténtico signo de alarma. La sangre en la orina puede aparecer de forma aislada, sin provocar ninguna otra molestia. Por ello, esto exige una evaluación cuidadosa. El Dr. Prieto subraya que cuando el paciente se encuentra aparentemente bien y la hematuria es el único síntoma, "todavía merece más la pena revisarse".
En otras ocasiones, el sangrado se acompaña de síntomas urinarios como escozor, aumento de la frecuencia miccional o sensación de urgencia para orinar. Aunque estos cuadros suelen estar relacionados con infecciones o procesos irritativos, el especialista alerta de que un pequeño porcentaje de pacientes con esta sintomatología puede padecer un tumor vesical agresivo. Por ello, recomienda que cualquier hombre o mujer adulta, especialmente a partir de los 55 o 60 años, consulte con un médico si presenta sangre en la orina, incluso cuando existan síntomas compatibles con una infección.
Las causas más frecuentes de hematuria suelen ser infecciosas o inflamatorias y, generalmente, responden bien al tratamiento con antibióticos o antiinflamatorios. No obstante, el doctor Prieto recuerda que este síntoma también puede estar asociado a patologías oncológicas como el cáncer de vejiga, de próstata, de riñón o de uréter. Por ello, insiste en que "tenemos que asociar la palabra hematuria con un problema que el médico debe estudiar".
Entre los factores que aumentan el riesgo de que exista una enfermedad importante detrás de este síntoma destacan la edad avanzada, el sexo masculino y el tabaquismo. "El consumo de tabaco está estrechamente relacionado con una mayor incidencia de cáncer renal y cáncer vesical", explica el Dr. Prieto. Asimismo, los pacientes que han sido tratados previamente de un cáncer de vejiga constituyen uno de los grupos de mayor riesgo y deben acudir al especialista ante cualquier nuevo episodio de sangrado urinario.
Para determinar el origen de la hematuria, los urólogos realizan un estudio escalonado que comienza habitualmente con un análisis de orina, un urocultivo y una ecografía del aparato urinario. Si estas pruebas no permiten identificar la causa, se recurre a un TAC con contraste para estudiar toda la vía urinaria, desde los riñones hasta la vejiga. En algunos casos también se realiza una cistoscopia, una exploración que permite visualizar directamente el interior de la vejiga mediante una pequeña cámara. "Cuando todas estas pruebas resultan normales, se puede descartar la presencia de una patología urológica grave", finaliza el especialista en urología.
