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La volatilidad de los mercados de energía y el peso de los costes de la electricidad están impulsando a los grandes consumidores a adoptar estrategias más activas de gestión del riesgo. Las coberturas, los PPA, la flexibilidad de la demanda, el autoconsumo y las baterías ganan relevancia para mejorar la previsibilidad y la competitividad de la industria electrointensiva

El reto de la volatilidad para la industria electrointensiva Los retos de los grandes consumidores y electrointensivos fueron uno de los ejes de la mesa de análisis del webinar número 68 de AleaSoft Energy Forecasting, en la que participaron Pedro González, Director General de AEGE, Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía, y Roger Font, Managing Director Project Finance Energy en Banco Sabadell, junto con Oriol Saltó i Bauzà, Associate Partner en AleaSoft y Antonio Delgado Rigal, CEO de AleaSoft, como moderador.

La volatilidad de los mercados de energía sigue siendo uno de los principales retos para los grandes consumidores. Pedro González destacó la importancia de seguir avanzando en herramientas que permitan mejorar la competitividad de la industria electrointensiva en España. La evolución de los mercados, la incertidumbre geopolítica, los cambios regulatorios, los servicios de ajuste y los costes de la electricidad condicionan directamente la capacidad competitiva de estas empresas, lo que convierte la previsibilidad en una necesidad prioritaria.

Coberturas a plazo con margen de mejora frente al riesgo horario Uno de los temas centrales de la mesa fue la evolución de las coberturas. Los grandes consumidores han ido aumentando su contratación a plazo en los últimos años, impulsados por un entorno de precios muy volátil. En el caso de los asociados de AEGE, la cobertura media con contratación a plazo se sitúa alrededor del 40%. Buena parte de esa cobertura está vinculada al producto solar, lo que plantea limitaciones para la industria.

El producto fotovoltaico aporta cobertura en las horas de mayor producción solar, que suelen coincidir con los precios más bajos del mercado. Para muchos consumidores industriales, el mayor riesgo se concentra en las horas de la tarde y la noche, cuando la exposición a precios más altos puede condicionar las decisiones de consumo. Esta situación refuerza la necesidad de productos más adaptados a los perfiles industriales y de estructuras contractuales que permitan gestionar mejor el riesgo.

El almacenamiento como palanca de optimización En este escenario, el almacenamiento con baterías puede desempeñar un papel relevante. Las baterías permiten desplazar energía, optimizar el autoconsumo, reducir la exposición en horas de precios elevados y mejorar la gestión de la demanda. En la presentación previa a la mesa de análisis, Oriol Saltó i Bauzà destacó que los grandes consumidores están dejando de ser agentes pasivos que consumen cuando lo necesitan, para convertirse en actores más activos del mercado, capaces de gestionar su consumo, sus coberturas y su flexibilidad.

Baterías y PPA: perfiles de suministro más ajustados a la demanda industrial La entrada de baterías también puede ayudar a que los PPA se adapten mejor a las necesidades de la industria. El producto fotovoltaico tradicional no siempre encaja con los patrones de consumo industrial, que suelen requerir perfiles más próximos a un carga base. La incorporación de almacenamiento de energía puede contribuir a ajustar mejor el perfil de entrega y abrir nuevas oportunidades para contratos de suministro a largo plazo más adaptados a consumidores electrointensivos.

La complejidad contractual, un reto pendiente para el despliegue de baterías El debate también puso de manifiesto que el uso de baterías por parte de grandes consumidores requiere más didáctica y experiencia. Una batería puede aportar valor en distintos ámbitos, como el peak shaving, la gestión del autoconsumo, los servicios de balance o la mejora de la calidad de suministro, pero no puede optimizar todos estos usos al mismo tiempo sin una estrategia clara. Por ello, los contratos deben definir con precisión para qué se va a utilizar la batería, cómo se operará y cómo se repartirán los beneficios entre las partes.

La complejidad contractual es uno de los grandes retos para el desarrollo de este tipo de soluciones. A diferencia de otros activos renovables, una batería requiere una operación activa y una estrategia de mercado sofisticada. Para los grandes consumidores, esto implica entender qué riesgos asumen, qué beneficios esperan obtener y qué papel jugarán los optimizadores, comercializadoras o promotores en la gestión del activo.

Una nueva etapa en la gestión de la energía La mesa de análisis también abordó la importancia de los servicios de ajuste, una partida difícil de cubrir dentro de los costes de la electricidad y que introduce volatilidad adicional para la industria. Un mayor despliegue de almacenamiento podría contribuir a aumentar la competencia en estos servicios y, con ello, mejorar la eficiencia del sistema y reducir parte de la presión sobre los consumidores. Las coberturas, los PPA, el autoconsumo, la flexibilidad y las baterías forman parte de una misma estrategia para reducir riesgos, ganar previsibilidad y mejorar la competitividad.

Análisis de AleaSoft Energy Forecasting para grandes consumidores Con más de 27 años de experiencia en previsiones de mercados de energía, AleaSoft Energy Forecasting acompaña a los grandes consumidores y electrointensivos en el diseño de estrategias de cobertura, almacenamiento y contratación adaptadas a un entorno de volatilidad creciente. AleaStorage, la división de AleaSoft Energy Forecasting especializada en almacenamiento de energía, proporciona estimaciones de ingresos de baterías standalone y en hibridación con renovables y autoconsumo. Sus servicios incluyen también el análisis de las estrategias óptimas de participación en los mercados de energía y los servicios de ajuste, la estimación de los ingresos derivados de la participación en los mercados de capacidad, así como la modelización de escenarios de precios y volatilidad a largo plazo. Estos análisis permiten evaluar la rentabilidad de los proyectos, reducir los riesgos asociados a la inversión y respaldar decisiones de financiación sólidas y bancables.