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No todo envejecimiento cutáneo viene del sol directo. El calor también altera la piel, la deshidrata y puede acelerar manchas, arrugas y flacidez, tal y como comentan desde Advanced Nutrition Programme, Byoode y Perricone MD

Durante años se ha hablado del sol como el gran villano del envejecimiento prematuro. Y con razón. La radiación ultravioleta sigue siendo uno de los factores que más castigan la piel. Pero en verano hay otro enemigo menos evidente y bastante incómodo: el calor. Ese bochorno que hace que la cara brille antes de llegar a la oficina, que el protector solar se sienta más pesado, que la piel parezca apagada al final del día y que los poros se vean como si hubieran pedido protagonismo. Todo eso también cuenta. "A este fenómeno se le llama Heat Aging o envejecimiento por calor", adelanta Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD. 

Qué es exactamente el Heat Aging "El Heat Aging es el envejecimiento cutáneo que se produce cuando la piel se expone de forma repetida al calor, no solo al sol. Ese calor altera la hidratación, puede debilitar la barrera cutánea y favorece un estado inflamatorio que, mantenido en el tiempo, se traduce en peor tono, más textura, pérdida de firmeza y líneas más visibles", explica Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode.

"La piel no solo sufre cuando hay quemadura solar o cuando aparece una mancha. También puede estresarse por acumulación: temperaturas altas, cambios bruscos entre calle y aire acondicionado, sudor, contaminación, radiación y rutinas demasiado agresivas cuando la piel ya está más vulnerable", apostilla Irene Serrano, directora dermocosmética de Dermalogica.

Por qué el calor envejece la piel Cuando hace calor, la piel suda más. Hasta ahí, nihil novum sub sole (y nunca mejor dicho). "El problema aparece cuando esa sudoración se suma a una pérdida de agua transepidérmica más marcada, a una barrera cutánea más frágil y a una mayor tendencia a la inflamación. Y por eso la piel está más deshidratada, más sensible, menos luminosa y con peor tolerancia", apunta Estefanía Nieto, directora dermocosmética en Medik8.

"Cuando esto se repite día tras día, la piel queda más expuesta al estrés oxidativo y responde peor frente a agresiones como la radiación, la contaminación o los cambios de temperatura", añade Nieto.

Por eso, "muchas pieles que en invierno toleran casi todo, en verano empiezan a protestar. No siempre es acné, no siempre es alergia, no siempre es piel rara. A veces es una piel saturada, deshidratada y con la barrera tocada", aclara Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD. 

Las señales que pueden delatarlo El Heat Aging no aparece de un día para otro. "Suele manifestarse con pequeños cambios: la piel se nota más tirante aunque haya brillo, el tono se apaga, las manchas parecen más evidentes, la textura se marca, los poros se ven más abiertos y las líneas finas se notan mucho más", tal y como recalca Estefanía Nieto, directora dermocosmética en Medik8.

"También puede aumentar la sensación de incomodidad y favorecer que las manchas o la pérdida de firmeza se hagan más visibles", explica Mireia Fernández, directora dermocosmética en Perricone MD.

La rutina anticalor La mañana es el momento clave para blindar la piel frente al Heat Aging. Lo primero: agua. "La piel está más fresca y estable cuando no le falta hidratación. Un sérum con ácido hialurónico será el mejor aliado. Esto aportará un colchón que mantendrá el tejido estable más tiempo", plantea Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode. 

Después, el orden importa: primero antioxidante y después protector solar. "En una rutina de mañana, los antioxidantes preparan la piel frente al daño oxidativo y el protector solar actúa como escudo final. Lo ideal es combinar ambos, porque el calor, el sol y la contaminación no trabajan por separado", señala Irene Serrano, directora dermocosmética de Dermalogica.

Entre los antioxidantes más interesantes está "la vitamina C, por su capacidad para mejorar la luminosidad, apoyar la síntesis de colágeno y ayudar con el tono irregular. También la vitamina E, muy útil para reforzar la parte lipídica de la barrera; la niacinamida, perfecta para equilibrar, calmar y mejorar la hidratación; el ácido ferúlico, que potencia la estrategia antioxidante", tal y como recalca Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode. 

Si la piel ya está apagada, sensible o con textura más evidente, lo ideal es "trabajar en tres direcciones: reparar barrera, hidratar bien y estimular renovación de forma progresiva. Cuando la piel acusa el calor, conviene devolverle estabilidad. Ingredientes como niacinamida, ceramidas, ácido hialurónico, péptidos, antioxidantes y retinoides bien pautados ayudan a mejorar textura, hidratación, luminosidad y firmeza sin llevar la piel al límite", concluye Mireia Fernández, directora dermocosmética en Perricone MD. 

Hyaluronic & Okra Allegory de Byoode. Sérum altamente hidratante y calmante rico en Madecassoside (centella asiática) y en Ácido Hialurónico de triple peso molecular y extracto de Okra, un poderoso suavizante de la piel con efecto cicatrizante, humectante y calmante. Además, cuenta con antioxidantes que protegen y ofrecen una poderosa actividad contra los radicales libres, principales agentes del envejecimiento. 55 € en Byoode.com.

Neuropeptide Rejuvenating Moisturizer High Protection SPF 25, Perricone MD, es una crema hidratante con protección solar mineral SPF 25 que combina tratamiento antiedad, confort y defensa diaria frente al sol. Su fórmula une neuropeptides, que ayudan a suavizar visualmente líneas de expresión profundas y mejorar el aspecto de firmeza, con Acyl-Glutathione, el antioxidante característico de Perricone MD, pensado para tratar signos visibles de envejecimiento como arrugas, pliegues y piel frágil. De textura rica tipo bálsamo, hidrata en profundidad, refuerza la barrera cutánea y deja la piel más lisa, jugosa y protegida. 95 € en Perriconemd.es

Biolumin-C Heat Aging Protector SPF50, de Dermalogica. Es un fotoprotector químico de amplio espectro que protege frente a los rayos UVA y UVB mientras ayuda a prevenir los signos del fotoenvejecimiento. Su fórmula con vitamina C ultraestable, vitamina E y activos hidratantes combate los radicales libres, refuerza la luminosidad de la piel y aporta confort durante todo el día. Además, incorpora el complejo ThermaRadiance, pensado para proteger visiblemente frente a los efectos del envejecimiento causado por el calor. 95 € en Tacha.es.

Niacinamide Peptides, de Medik8 es un sérum que combina un 10 % de niacinamida con péptidos Crystalide para mejorar el tono, la textura y la luminosidad de la piel sin comprometer la tolerancia. Nace como una evolución de la niacinamida clásica, pensada para ofrecer resultados visibles mientras refuerza la función barrera. Además, incorpora N-acetilglucosamina y zinc PCA, ayudando a minimizar poros, regular el sebo y mantener la piel calmada y equilibrada a largo plazo. 65 € en Purenichelab.com

Skin Antioxidant de Advanced Nutrition Programme cuenta con siete nutrientes vegetales en cápsulas de extractos de zanahoria morada para brindar protección antioxidante a la piel. Creado para contrarrestar los efectos del envejecimiento causados por la exposición solar y de luz azul, tiene además con betacaroteno, que neutraliza la acción de los radicales libres producidos por los rayos ultravioletas. 44 € en Purenichelab.com