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Hay quien asegura que la piel se acostumbra a las cremas y quien lo niega por completo. Las expertas de Byoode, Dermalogica y Perricone MD responden al eterno debate

A la piel se le han atribuido muchas cosas: que se acostumbra a las cremas, que se vuelve vaga, que "respira" mejor cuando no se le pone nada encima o que, si se deja un sérum, se venga con granitos, sequedad o manchas. El famoso efecto rebote suena un poco a eso: a una amenaza de tocador, potenciada por quienes creen que no tiene sentido usar cosmética porque, al dejarla, el efecto rebote es incluso peor que el punto de partida. Pero, en realidad, la piel funciona de una forma mucho más sencilla: si se le estaba dando algo que necesitaba y se le deja de dar, tarde o temprano se nota.

"No es que el cosmético cree una dependencia, sino que cubre necesidades que, al quitar, vuelven a hacerse visibles", explica Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode. Ahí está casi todo. No hay adicción, no hay castigo, no hay una piel enganchada al retinol, a la vitamina C o a una crema hidratante. Lo que hay es una rutina que estaba haciendo su trabajo.

La piel no rebota, simplemente vuelve a su punto de partida "Hablar de efecto rebote en cosmética es un poco exagerado. No existe como tal. Lo que hay es una pérdida paulatina de los beneficios que estabas viendo gracias a la rutina", aclara Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode.

Y esa palabra, paulatina, es importante. Porque "no suele pasar nada espectacular de un día para otro. No se deja una crema el lunes y el martes alguien se levanta con la piel de otra persona. Lo normal es que el cambio sea más silencioso: un poco menos de luz, algo más de tirantez, una textura menos fina, una mancha que vuelve a verse más, el poro menos disimulado", dice Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD.

Estefanía Nieto, directora dermocosmética en Medik8, lo compara con dejar el gimnasio: "Al principio apenas notas nada, pero con el tiempo, esos brazos que se veían tonificados dejan de estarlo. En la piel ocurre igual. Si un activo estaba ayudando a renovar, hidratar, iluminar o mantener la firmeza visible, al retirarlo esa ayuda desaparece. No es rebote. Es ausencia". 

Lo que vuelve no lo ha provocado la crema Uno de los grandes líos está aquí. Muchas personas dicen que dejaron un producto y que se les quedó la piel peor. Pero no siempre es que el producto haya provocado nada. Muchas veces lo que ocurre es que aquello que estaba más controlado deja de estarlo. Irene Serrano, directora dermocosmética de Dermalogica, lo explica así: "Lo habitual es notar la piel menos luminosa, más deshidratada o con una textura más irregular, sobre todo en las semanas y meses siguientes". Y tiene sentido. "Los antioxidantes ayudan a que se vea más despierta y protegida frente al estrés oxidativo. Los retinoides no se usan porque estén de moda, se hace porque trabajan sobre textura, renovación y arrugas. Y los ingredientes hidratantes y reparadores no son relleno de fórmula: sostienen una barrera que, cuando falla, se nota enseguida", espeta Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode. "Los efectos de un cosmético si se deja de usarlo desaparecen pasados de tres a seis meses", añade.

Por eso, más que preguntarse si la piel se acostumbra, "quizá habría que preguntarse otra cosa: ¿qué estaba haciendo ese cosmético por mí? Porque si estaba aportando algo real, lo raro sería que al quitarlo no cambiara nada", invita a reflexionar Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD

Y si se deja... También está el caso contrario: pieles que mejoran al parar. Menos rojeces, menos tirantez, menos granitos. Y aquí conviene no caer en la trampa de pensar que "la piel no quería cosmética". A veces lo que no quería era esa cosmética concreta. "Una piel que se calma al dejar varios cosméticos no está diciendo que no quiere nada; está diciendo que eso no es para ella ahora mismo’", resume Yvette Martín, farmacéutica colaboradora de Perricone MD. Y la razón puede ser "el exceso de exfoliantes, demasiados activos fuertes, mezclas incompatibles o una rutina pensada para una piel que, desde luego, no es para uno", añade. 

También influye lo que pasa por dentro Aunque se hable de cosméticos, la piel no vive aislada del resto del cuerpo. Si se duerme mal, se come peor, se vive con estrés o no se aportan suficientes nutrientes, la piel lo acaba contando: se ve más apagada, más reactiva, más seca o con menos capacidad para recuperarse. "Con los suplementos dermocosméticos ocurre algo parecido a lo que pasa con una crema o un sérum: si estaban ayudando a sostener la hidratación, la barrera o la firmeza desde dentro, al dejarlos ese apoyo también desaparece. No es inmediato, pero la piel acusa cuando deja de recibir ciertos nutrientes de apoyo", explica Marta Agustí, directora nutricional de Advanced Nutrition Programme.

"La piel es un órgano y necesita recursos para mantener su hidratación, su función barrera y su capacidad de defensa", recuerda Agustí. Por eso, la nutricosmética no debería entenderse como un sustituto de la rutina facial, sino como una forma de acompañarla. "Un cosmético trabaja desde fuera, pero determinados nutrientes pueden ayudar desde dentro a sostener funciones clave de la piel", añade Agustí. "Si se retiran, no hay un rebote como tal, pero sí puede ir perdiéndose parte de ese soporte", agrega. 

Entonces, ¿verdad o mentira? "Si se entiende el efecto rebote como una especie de castigo por haber usado cosméticos, es mentira. La piel no se vuelve dependiente, no se malcría y no empeora porque una crema la haya ‘acostumbrado’ a vivir bien. Pero si se llama efecto rebote a que, cuando se abandona una rutina que funcionaba, los beneficios se pierden poco a poco, entonces sí hay algo de verdad. Solo que habría que llamarlo de otra manera: dejar de tratar. Es como cuando dejamos de teñir el pelo y aparecen las canas, lo mismo", concluye la cosmetóloga y creadora de Byoode, Raquel González.

Neuropeptide Eyelid Lift Serum, de Perricone MD, es un sérum específico para la zona del párpado y el contorno de ojos que trabaja la apariencia de la piel fina, marcada o con sensación de pérdida de firmeza. Su textura es ligera, fluida y de rápida absorción, pensada para aplicarse mañana y noche sin aportar peso ni interferir con el maquillaje. Formulado con neuropéptidos, DMAE, cafeína, ácido hialurónico y activos calmantes como avena y alantoína, ayuda a suavizar la apariencia de pliegues, textura crepada y párpados con aspecto más caído, dejando la mirada visualmente más abierta, descansada y firme. 110 € en Perriconemd.es

Retin-A Night de Byoode es un innovador sérum de noche que combina dos potentes retinoides —retinal y retinART— junto con péptidos, factores de crecimiento, vitaminas C y E, ácido hialurónico, niacinamida y otros activos para combatir el envejecimiento de la piel de forma eficaz y sin irritación. Su fórmula avanzada estimula la producción de colágeno hasta un 90 % más que el retinol tradicional, mejora la firmeza, hidratación y luminosidad, y desmiente mitos sobre la incompatibilidad entre vitamina C y retinoides. Enriquecido con superalimentos como okra, rábanos y espárragos, este sérum reafirma, redensifica y equilibra la piel, ofreciendo resultados visibles y respaldados por estudios clínicos. 75 € en Byoode.com

Biolumin-C Heat Aging Protector SPF50, de Dermalogica. Es un fotoprotector químico de amplio espectro que protege frente a los rayos UVA y UVB mientras ayuda a prevenir los signos del fotoenvejecimiento. Su fórmula con vitamina C ultraestable, vitamina E y activos hidratantes combate los radicales libres, refuerza la luminosidad de la piel y aporta confort durante todo el día. Además, incorpora el complejo ThermaRadiance, pensado para proteger visiblemente frente a los efectos del envejecimiento causado por el calor. 95 € en Tacha.es.

Niacinamide Peptides, de Medik8 es un sérum que combina un 10 % de niacinamida con péptidos Crystalide para mejorar el tono, la textura y la luminosidad de la piel sin comprometer la tolerancia. Nace como una evolución de la niacinamida clásica, pensada para ofrecer resultados visibles mientras refuerza la función barrera. Además, incorpora N-acetilglucosamina y zinc PCA, ayudando a minimizar poros, regular el sebo y mantener la piel calmada y equilibrada a largo plazo. 65 € en Purenichelab.com 

Skin Antioxidant de Advanced Nutrition Programme cuenta con siete nutrientes vegetales en cápsulas de extractos de zanahoria morada para brindar protección antioxidante a la piel. Creado para contrarrestar los efectos del envejecimiento causados por la exposición solar y de luz azul, tiene además con betacaroteno, que neutraliza la acción de los radicales libres producidos por los rayos ultravioletas. 44 € en Purenichelab.com